Desde esta tribuna ciudadana saludamos a TODOS los congresistas que acaban de asumir funciones y que tienen el deber cívico y moral de cambiarle la imagen al alicaído Congreso Nacional. La tarea no es difícil, ya que bastaría con que los congresistas no se metan en líos y aprueben buenas leyes y ya habrían hecho un gran avance respecto a las anteriores gestiones. Por tanto, sólo les pedimos que cumplan con saldar la deuda que tienen con el país y la sociedad peruana.
El Congreso de la República, no es ni debe ser una cocina popular donde se le rinda culto al cuy, a la papa y a otros sabrosos tubérculos y alimentos peruanos. No pueden seguir dándose leyes celebrando el día de la oca, del olluco, de la pachamanca o del sanguito, ya es tiempo de que asuma el rol para el cual fue creado, de lo contrario el pueblo lo deslegitimará. Reconocer el aporte de los alimentos peruanos le corresponde al Ministerio de Agricultura, de Cultura, del Ambiente, etc.

El Congreso debe elevar su nivel de intervención en los problemas nacionales y asumir su rol de legislar sobre los grandes temas nacionales, legislar para el desarrollo de un país, que aspira a ser parte de la sociedad global del conocimiento.

Hay mucho trabajo legislativo pendiente, por ejemplo: La Ley del Trabajo. Ésta duerme el sueño de los justos, desde hace mas de 10 años, cientos de miles de trabajadores esperan con ansias la dación de esta ley, en pro de mejoras en las condiciones laborales, ahí tenemos solo por citar un ejemplo los trabajadores de la agroexportación ó los textiles, que se encuentran en muy precarias condiciones laborales, a pesar de que este tipo de empresas hace tiempo vienen incrementado sustancialmente sus ganancias, manteniendo un régimen laboral muy precario, pero los anteriores legisladores no se dieron por enterados.

La Ley de la Reforma Electoral es urgente, la no reelección inmediata de parlamentarios, la eliminación del voto preferencial, financiamiento de los partidos políticos, etc. así como la Ley de reunificación del JNE, RENIEC y ONPE, para un mejor proceso en las elecciones políticas y para un menor gasto de la burocracia. ¿Saben cuánto han crecido en número de trabajadores éstas instituciones? Se espantarían, y su calidad de trabajo no ha mejorado.

Luchar contra la corrupción en los gobiernos regionales y locales es una tarea urgente, para ello se requiere aprobar la Ley que prohíba a los organismos internacionales afincados en el Perú participar de las licitaciones púbicas con los gobiernos subnacionales, ya que de esta manera se está evadiendo actualmente la intervención de la Contraloría de la República y se presta a un sinnúmero de casos de corrupción. Hay muchos antecedentes de denuncias en los archivos del Congreso, como el del Gobierno Regional de Ancash en la gestión de César Álvarez, quien utilizó a la Organización de Estado Iberoamericanos – OEI, para la adquisición sobrevaluada de 79 ambulancias y otros. La OEI involucrada en el caso “Petroaudios” – según información del diario El Comercio- manejó el proceso y alegó inmunidad diplomática para evitar la entrega de toda la documentación a las autoridades peruanas. El caso sigue pendiente. La famosa OIM con la Municipalidad de Lima, en el período anterior del Alcalde Castañeda, entre otros.

No tenemos una ley que prohíba a los gobiernos locales y regionales, autorizar concesiones mayores a 10 años. El país ha perdido millones con concesiones que solo han buscado adueñarse de los recursos de nuestras instituciones públicas, como el caso de los peajes: tenemos que la ciudad de Lima, ha concesionado sus peajes por 40 años y los concesionarios han comenzado a cobrar al día siguiente de la firma sin haber invertido un solo sol. Así cualquiera hace negocios en el Perú. Esto también debe investigarse, pues se presta a temas de corrupción. Recuerdan COMUNICORE, bueno pues, de eso hablamos.

El Congreso debe investigar el caso Lava Jato y toda su implicancia en el gobierno central, municipios y regiones. Si el Congreso investiga como debe ser, encontrarán grandes sorpresas.

Así mismo investigar a la SUNAT para que explique cuál ha sido su accionar con las grandes deudas de las transnacionales, ya que no pagan sus tributos al estado peruano. Investigar por qué si éstas empresas deben y tienen juicios con nuestro estado, por qué se les ha renovado contratos, caso Telefónica, ODEBRECHT, o las deudas millonarias pendientes de LANPERÚ – ahora LATAM- mientras al dueño de una bodeguita le caen con multas y cierre de negocio. No hay derecho.

Es decir, hay trabajo parlamentario atrasado. El Congreso debe ponerse al día con los temas pendientes, esta tarea debe ser asumida de inmediato por los actuales congresistas que participaron de las elecciones y fueron electos para servir al Perú y hablamos de todas las tiendas políticas. Millones de peruanos les pagamos una excelente remuneración y beneficios que otros trabajadores del Perú no tienen, por tanto, les exigimos que hagan bien su trabajo, que legislen, fiscalicen e investiguen pensando en el bienestar del Perú. Esa es su responsabilidad, ni más, ni menos.

Desde esta tribuna estaremos vigilantes, para fiscalizar su trabajo y felicitarlos de ser el caso o demandarlos ante la nación de ser el caso.