La Inteligencia Artificial en la Educación Ciudadana

La integración de la IA en la educación ciudadana debe centrarse en fomentar una capacidad crítica y participativa. Esto implica no solo proporcionar conocimientos, sino también habilidades para analizar, cuestionar y formar opiniones informadas.

(Saúl Gordillo, en Linkedin en “ Educación ciudadana en la era de la inteligencia artificial”, 23/O4/2024.)

Si partimos de la convivencia como el propósito final de la vida ciudadana, tenemos que comprender que el ciudadano educado es quien es capaz de convivir en paz con sus vecinos y contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de las personas con las que se relaciona y participa activamente en el crecimiento de su colectividad.

 

La calidad de vida, como conjunto de características, principios, condiciones culturales, económicas y sociales que satisfacen las necesidades de los colectivos humanos, es la aspiración del ciudadano comprometido con el desarrollo de su entorno próximo.

La calidad de la participación en las acciones sociales está estrechamente unida a la calidad de vida, que, no es otra cosa más que la confianza entre los miembros de una comunidad y sus gobernantes. El grado de participación y compromiso del ciudadano con los destinos de la ciudad está atado a la confianza en él mismo, en sus conciudadanos y en sus líderes y gobernantes; se sustenta legítimamente en la capacidad para la toma de decisiones democráticas, bien informadas, en nombre del bien común.

Por esta razón, la buena y correcta información, se convierte en capital valioso para el desarrollo de los colectivos sociales. En esta época de la I.A. (Inteligencia Artificial), las redes sociales son el mejor instrumento de información, difusión y convocatoria de las comunidades.

Las redes sociales, reconocidas como estrategia de participación digital definida por la ONU como “el proceso de involucrar a los ciudadanos, mediante las TIC, en la formulación de políticas, la toma de decisiones y el diseño y la prestación de servicios, de manera que sea participativa, inclusiva y deliberativa” (Naciones Unidas, 2013).

El ciudadano digital es quien accede a internet desde un equipo de cómputo y tiene habilidades básicas para navegar en el ciberespacio. El ciudadano de hoy, está íntimamente comprometido con la verdad y la responsabilidad de la información que difunde, genera empatía a favor de las personas a quienes dirija la información que lleva a sus redes sociales y genera confianza e inclusión porque respeta las ideas ajenas.

Ser un ciudadano que aprovecha las redes digitales, es asumir los valores democráticos aplicados a las tecnologías de la información y las comunicaciones –TIC, tales como, ética, verdad, transparencia, legalidad, respeto, integridad, civismo e inclusión, valores esenciales para la construcción de ciudadanía.

La sinergia lograda entre los actores de la ciudad, ciudadanos y gobernantes, será cada vez mejor y más eficiente, si la comunicación entre ellos es ágil, confiable y eficaz; aprovechan las estrategias y herramientas que les proporciona la I.A. y las redes sociales, para la buena participación en las actividades del desarrollo citadino, mejorar la convivencia, comprender mejor el mundo de la vecindad, mejorar sus relaciones comunitarias y proyectar mejor sus propósitos colectivos, apoyados en la administración minicipal.

Víctor Manuel Sarmiento Gómez

  • Educador, filólogo e investigador social.
  • Dirigió el programa de la OEI para América Latina, Estrategias Educativas de la ciudad.

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